Emprender.

Emprender Gerardo 2Estamos cansados de escuchar este tipo de afirmaciones: “dónde voy a ir, con la que está cayendo”; “está todo muy mal”, “no hay trabajo”. Y es así como nos justificamos y nos hacemos las víctimas ya que ello nos aporta los beneficios de que se compadezcan de nosotros y ser el centro de atención.

Tradicionalmente se nos ha enseñado para que, una vez terminemos los estudios, busquemos un trabajo seguro que, aunque ganemos poco, nos va a hacer “ir tirando”. Por otra parte hace algunos años, todos queríamos ser funcionarios, ya sabes “poco trabajo y con sueldo fijo”.

Esto se ha terminado, esos trabajos fijos en los que nuestros padres se pasaban más de 20 años en la misma empresa, ahora son impensables. Cualquier persona, desde que entra al mundo laboral y una vez han transcurrido 10 años, ha pasado mínimo por tres empresas diferentes. Los tiempos del trabajo para toda la vida se han terminado.

Ahora lo que podemos y debemos hacer es trabajar para nosotros mismos, autoemplearnos. Trabajar en lo que nos gusta sin tener que depender de un horario. Para ello tenemos que arriesgar y muchas personas no están dispuestas a ello. Difícil es ganar sin arriesgar. Preferimos soportar a un mal jefe o unas condiciones de trabajo pésimas a arriesgar en un proyecto prometedor que nos apasione y nos haga sentirnos vivos.

Y es que a todos nos gusta llegar a final de mes y poder pagar todas las deudas que hemos adquirido, no nos damos cuenta de que nos gastamos nuestro salario antes de cobrarlo. Y, así vamos, somos esclavos de un sueldo que nos mantiene atados a ese trabajo que tanto odiamos. Así, nos pasamos los días deseando que llegue el fin de semana y el domingo por la tarde nos entra la ansiedad por la cercanía del tedioso lunes.

Nuestra meta debe de ser vivir apasionadamente, buscar esa tarea que nos haga fluir y poder dedicarnos a ella. Vivir de nuestra pasión. Buscar esa libertad que haga que todos los días sean fiesta. Para ello debemos apostar fuerte por realizar nuestros sueños, arriesgar en lugar de vivir haciéndonos las víctimas.

Todo depende de nosotros, lo que decidamos es lo que tendremos. Tenemos que ser ambiciosos y buscar ser mejores, ser la mejor versión de nosotros mismos. Si queremos ser felices, debemos atrevernos, emprender, buscar la forma de ser nuestro propio jefe y disfrutar cada día de nuestro trabajo, vivir amando lo que hagamos para conseguir una vida apasionada.

La vida es corta, vive tu sueño, lleva a cabo tu pasión. Emprende.

Asertividad

La asertividad, podemos definirla como la habilidad para expresar nuestros deseos de una forma amable, abierta, directa y adecuada para conseguir decir lo que queremos sin dañar a los demás. Se trata de ser uno mismo y dejar que los otros sean ellos mismos.

Es una habilidad que se va formando lentamente. Se aprende probando, sin tener miedo a pedir lo que quieres. Mostrando tu enfado de manera honesta, sin agresividad. y tratando positivamente la crítica.

Puedes utilizar algunos recursos para emitir críticas siendo asertivo:

1. Describe la conducta que te molesta utilizando un lenguaje sin juicios de valor, enterándote del punto de vista del otro.

2. Expresa tus sentimientos con un tono de voz y una postura firmes, con un buen contacto visual.

3. Especifica los cambios que quieres conseguir, negándote a peticiones irrazonables y creando un compromiso.

4. Sé firme, indicando al otro las consecuencias positivas de cambiar.

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¿Cómo estás siendo de asertivo?

¿Qué recursos te están faltando?

¿Qué puedes hacer hoy para aumentar tu asertividad?

 

Siete principios para ser felices.

El pasado día 5/11/2014 tuve la oportunidad de asistir a las Jornadas TMT en Valencia y de disfrutar de una ponencia fabulosa a cargo de Sergio Fernández.

Sergio nos habló de la felicidad, eso que todos buscamos y que pensamos que la tienen los demás y nosotros no. Comenzó su intervención haciéndonos ver que vivimos en un mundo de abundancia y que esa abundancia es una asignatura global. Todos podemos conseguirla, solo tenemos que desearla. “No tienes porque elegir entre A y B, hay que aprender que podemos tener A y B”, con estas palabras nos explicó que nos pasamos la vida tomando decisiones, eligiendo entre dos o más cosas y no nos damos cuenta de que podemos conseguirlo todo. Para ello tenemos que apoyarnos en nuestra actitud. Con actitud de humildad y actitud de aprender, podemos lograrlo.

Lo fundamental es vivir con la idea de libertad. Haciendo lo que amamos. Buscar eso que más nos gusta y nos hace fluir. Hay que ser capaces de creer y tener fe en que lo que tiene que ocurrir, va a ocurrir. Centrándonos en lo que queremos y no en lo que tememos. Hay dos tipos de energía, energía por amor y energía por miedo. Cuando tomamos decisiones basadas en el amor podemos conseguir la felicidad. Cuando las tomamos centradas en el miedo solo conseguimos dar un paso atrás. Y es porque, en ocasiones, queremos ser infelices ya que con ello conseguimos ciertas ventajas. Si nos empeñamos en ser los pobrecitos , podemos captar la atención de los demás y, quejarse, nos lleva a poner nuestro foco en lo que no deseamos.

Estos son los 7 principios que nos obsequió Sergio Fernández para que consigamos ser felices:

 

PRINCIPIOS PARA SER FELICES.

  1. Principio de la creación.

–       Atraemos aquello en lo que más pensamos, tanto si lo deseamos como si no.

–       Bombardea tu cerebro con información de lo que quieres.

–       La prisa indica que te encuentras en el camino inadecuado.

–       Toda realidad se crea dos veces, una en nuestra mente y otra en la realidad.

–       Antes de ir a dormir visualiza el futuro que deseas con todo lujo de detalles.

 

  1. Principio de causa efecto.

–       Lo que tenemos que hacer si queremos conseguir logros, es tomar conciencia de todas las decisiones que tomamos y fijarnos en las causas para entender los efectos. Estar presentes y tomar decisiones desde el amor.

–       Ejerc: ¿Cuáles son las potenciales consecuencias que va a tener lo que haga?

 

  1. Principio del equilibrio.

–       Hay que generar desequilibrios positivos en la vida. Dar sin pedir nada a cambio.

–       Ejerc: ¿Cómo podría yo generar un desequilibrio positivo en mi vida?

–       Ejerc: ¿Qué es lo que me está creando dificultad en la vida? Busca alguien que tenga tu dificultad y ayúdale a que consiga superarlo. Así generamos desequilibrio positivo.

 

  1. Principio del orden.

–       Primero tienes que ser, segundo tienes que hacer y por último tienes.

–       Ser – hacer – tener.

–       ¿Cómo son las personas que tienen lo que yo quiero?

–       ¿Cómo puedo hacer lo que ellos hacen?

 

  1. Principio de la acción.

–       Las personas de éxito son personas que deciden muy rápido y saben decir que no con facilidad. Y mantienen esa decisión durante mucho tiempo.

–       Ejerc: Di que no a todo durante una semana.

–       Ejerc: DIETA HIPO: hipo informativa, hipo social, hipo tóxica.

 

  1. Principio del mínimo esfuerzo.

–       Esforzarse y vivir sacrificado no vale la pena.

–       ¿Qué ganas con el esfuerzo?

–       Pon foco en lo que de verdad te gusta y lo conseguirás sin esfuerzo.

 

  1. Ley de la expresión de los dones.

–       Solo poniendo tu don al servicio de los demás, podrás ser feliz.

–       En la abundancia, el don siempre te permite vivir más feliz.

 

Me parece muy importante llevar a cabo estos principios, todos ellos van a conseguir que seas un poco más feliz.

Lo más difícil de todo es llevarlos a la acción, no porque sean complicados sino porque no somos capaces de concienciarnos de que es algo beneficioso para nosotros. Siempre nos resulta más cómodo no hacer nada, quedarnos tumbados en el sofá mirando la tv.

Si de verdad tienes el propósito de ser feliz, ACTÚA, haz algo para conseguirlo y lo conseguirás.

Conseguir nuestras metas

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Desde pequeños constantemente estamos consiguiendo metas, al principio inconscientemente y después premeditadamente. En torno al año de vida comenzamos a andar. Alrededor los dos años solemos hablar con soltura. Cumplidos los cinco aprendemos a ir en bicicleta y a leer.

Ya en la adolescencia nos fijamos nuestras propias metas, queremos cumplir nuestros sueños y, además de estudiar vamos a clases de algún idioma o algún instrumento musical. Conforme nos hacemos mayores, las metas se van haciendo más importantes para nosotros. Queremos dirigir nuestra vida. Aunque algunas veces no resulta fácil. Nos dejamos influenciar por los demás. Queremos tener amigos y ser aceptados por el grupo. Nos gusta sentirnos queridos y que los demás nos valoren.

El problema es que, muchas veces, no sabemos dónde queremos llegar. No tenemos una dirección fijada. Nos dejamos llevar por la vida, haciendo lo que hacen otros o lo que los demás esperan de nosotros. Tenemos muchas preguntas y no se nos ocurre preguntarnos a nosotros mismos.

Y ¿Cuáles son las preguntas que nos debemos hacer?

La fundamental:

¿Qué es lo que quiero en mi vida?

Para responder a esta pregunta quizás sea importante contestar antes a otras: ¿Qué es lo que valoro?

¿Qué es importante para mí?

¿Qué opino sobre algunos temas como: política, dinero, guerra, drogas, educación, religión, sexo, ecología…?

Es bueno contestar a estas preguntas por escrito y dejar que el bolígrafo escriba. Si para ti son importantes 50 cosas, adelante, como si son 100. Aunque es crucial que lo hagas apoyándote en tus valores, en esos principios que hacen que tu vida tenga sentido.

Otra pregunta importante es: ¿Qué necesito para ser feliz?

Aquí puedes hacer una lista de tus necesidades y, al lado, poner qué vas a hacer para satisfacerlas. No es solo poner lo que necesitas y esperar a que caiga del cielo. Tienes que escribir cómo lo vas a conseguir para poder ponerte en acción.

Por último, es importante que sepas a dónde quieres llegar. Para ello pregúntate:

¿Dónde quiero estar dentro de 5, 15 o 25 años?

¿Qué quiero estar haciendo?

¿Con quién quiero estar?

Diviértete imaginando y sintiendo que ya estás allí.

Y cuando ya tengas claro lo que quieres, ESFUERZATE por conseguirlo.